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¿Afecta el clima a nuestro estado de ánimo?

Emma Blanco | Revista eSmás Vilagarcía Nº 12

 

La climatología afecta directamente a nuestro organismo y, por tanto, a nuestro estado de ánimo es un hecho comprobado científicamente
¿Afecta el clima a nuestro estado de ánimo?


No es un tópico. Estar triste en días nublados, y alegre y activo cuando hace sol, tampoco es algo raro. De hecho, que la climatología afecta directamente a nuestro organismo y, por tanto, a nuestro estado de ánimo es un hecho comprobado científicamente.
Así, los días de sol elevan el ánimo y, por extensión, los países cálidos son más alegres que los fríos. ¿La razón? La radiación ultravioleta inhibe la producción natural de melatonina, una hormona que provoca el sueño. Por este motivo el sol actúa como un despertador natural. Además, sus rayos disparan los niveles de serotonina, una de las hormonas necesarias para el bienestar y cuya carencia puede desencadenar depresiones serias.

El invierno y el frío, los aliados de la tristeza

El trastorno afectivo estacional (SAD), aunque poco común, se ha establecido como un problema psicológico real. Se cree que los que sufren este trastorno pueden sentirse particularmente afectados por la falta de luz durante los meses de invierno más oscuros.
No son pocos los estudios que señalan que cuando estas personas se exponen a la luz del sol, sobre todo durante las horas de la mañana, tienden a sentirse mejor e incluso los que no lo padecen pueden experimentar bajadas de ánimo durante los meses de invierno o en climas más fríos.
Los cambios bruscos de temperatura, presión y humedad también pueden provocarnos alteraciones en el sistema nervioso y generar una mayor predisposición a sentirnos deprimidos.
Sin embargo, también podríamos estar sobrestimando lo mucho que el frío afecta a nuestro estado de ánimo. Algunas investigaciones concluyen que se exagera la incidencia de esta especie de depresión de invierno y que la mayoría de las personas no se ven afectadas por los cambios de humor de temporada. Es decir, el frío no afecta tanto al ánimo como parece. O, al menos, no tanto como para provocar una depresión.

¿Es la gente más feliz en climas templados?

Algunas investigaciones han identificado un vínculo entre el clima y los niveles de felicidad. Así, las temperaturas medias más cálidas en el invierno y las más bajas en el verano parecen estar correlacionadas con el aumento de la felicidad.
Además, los inviernos suaves y los veranos más fríos hacen que disfrutar del aire libre durante todo el año sea fácil de conseguir, no solo porque facilitan la actividad física, sino porque pasar tiempo al sol se asocia a menores niveles de estrés y al aumento del bienestar.
El clima en Vilagarcía de Arousa se clasifica como cálido y templado. Tiene unas precipitaciones elevadas (1828 mm por metro cuadrado) y una temperatura media anual de unos 15 grados. Podríamos decir que, a pesar de la lluvia, nuestro clima se correlaciona con niveles altos de felicidad.

Cuestión de cultura

Nuestro ánimo cambia, quizá más que por el cambio climático, debido a una predisposición cultural. Tenemos ciertas actitudes relacionadas con el tiempo, heredadas de nuestra cultura, según las cuales los días malos se relacionan con la tristeza y el ánimo bajo. Estas actitudes hacen que en muchas ocasiones se dé la profecía autocumplida y que, de tanto decir que con el mal tiempo el estado de ánimo decae, al final se acabe cumpliendo.
Además es probable que, si se está teniendo un buen día, el mal tiempo no afecte demasiado. Al contrario, al sentirse mal desde la hora de levantarse, un día triste y frío podría hacer que el estado de ánimo vaya de mal en peor.
El clima frío y lluvioso también nos hace permanecer más tiempo dentro de casa y eso nos lleva a relacionarnos menos en sociedad y a compartir menos actividades al aire libre. De lo que no cabe duda es que el encierro y la soledad pueden provocar tendencia a la depresión.

¿Qué podemos hacer para que el tiempo no influya en nuestro estado de ánimo?

Es difícil controlar el clima y, por lo tanto, las posibles influencias que puede tener en nuestro ánimo. El simple hecho de saberlo nos ayuda a regular la intensidad de esta sensación y favorece que hagamos algo para cambiarlo, ya que depende en gran medida de nuestras propias acciones. Algunas recomendaciones para mejorar nuestro ánimo son las siguientes:

· Una actitud positiva. Es habitual que cuando subamos la persiana por la mañana y veamos el cielo gris nos llevemos un chasco. Si en lugar de ello pensamos algo como “¿qué puedo hacer hoy para que este sea un gran día?” estaremos más predispuestos a sobrellevar el mal tiempo con una sonrisa.

· Planificar actividades agradables. Escribe una lista de actividades que te gusten, con las que disfrutes y que, al realizarlas, te hagan sentir que el día ha valido la pena. El listado debe incluir actividades al aire libre, en casa, en solitario, en compañía, indicadas para días de lluvia, para los soleados, otros en los que nos encontremos cansados… De este modo no habrá excusas para no llevarlas a cabo y siempre tendremos algo agradable que hacer sin importar cómo se presente el día.

· Una buena compañía. Somos seres sociales y, por lo tanto, no hay nada mejor para esos días de fría y lluvia que disfrutar de buena compañía. Esto no quiere decir que tenga que ser obligatoriamente física. Las llamadas telefónicas, videollamadas o mensajes de WhatsApp también ayudan, pues todos los medios son válidos si conseguimos estar rodeados de nuestros seres queridos. Sentirnos acompañados hace que también nos sintamos mejor.
Por suerte ha llegado la primavera y el buen tiempo tarde o temprano acabará haciendo acto de presencia. Aun así, hay algo que debemos tener siempre en cuenta: nuestro ánimo puede mejorar si nosotros mismos hacemos algo para que
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