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Casa Museo del Valle-Inclán

Redacción revista eSmás | revista eSmás O Salnés Nº14 - Otoño 2020

La casa del Cuadrante, en Vilanova de Arousa, fue declarada monumento nacional en 1976 como casa natal del escritor.
Casa Museo del Valle-Inclán

Vilanova de Arousa es la cuna de Valle-Inclán. El talentoso dramaturgo es todo un referente de la literatura española, siendo reconocido como uno de los grandes escritores de nuestra historia.

 

Ramón María del Valle-Inclán empezó desde muy pequeño a desarrollar su pasión por la novela y la poesía, tomando como fuente de inspiración la casa que le vio nacer y la localidad donde se crió con su familia materna. Esa casa sigue existiendo a día de hoy, pero ahora convertida en un museo que pretende rendir homenaje a la gran figura literaria y hacer un recorrido por su vida.

 

La Casa del Cuadrante, en Vilanova de Arousa, fue declarada monumento nacional en 1976 como casa natal del escritor. En el dormitorio principal de la vivienda Valle-Inclán viene al mundo un 28 de octubre de 1866, siguiendo la tradición de aquellos años de que las mujeres dieran a luz en la casa de los padres.

 

El exterior y el interior de la casa: ¿qué podemos encontrar en la casa museo Valle-Inclán?

 

La entrada al museo incluye un recorrido por el interior y el exterior de la casa, donde se extiende un gran jardín que ha servido para inspirar la colección de cuentos “Jardín Umbrío” del escritor. Junto a una ventana de la casa con vistas al exterior, un pequeño Valle-Inclán escuchaba atentamente las historias de santos, almas en pena, duendes y ladrones que le contaba una doncella muy vieja que se llamaba Micaela la Galana”, la criada de la casa. En sus 1.560m2 cerrados por un muro de piedra y rodeado de jardín y huerta, bancos de piedras y una increíble diversidad de plantas y árboles, el jardín de la Casa del Cuadrante es toda una joya botánica. Como mayor valuarte, un gran magnolio centenario que preside el jardín.

 

Si los exteriores del museo ya son un valioso tesoro, lo que alberga en su interior supera cualquier expectativa. En la planta baja podemos encontrar una exposición permanente que recoge la biografía, primeras ediciones de sus libros, documentos oficiales del autor, vídeos y audios. Esta planta de 234 m2, estuvo ocupada en aquella época por cuadras, almacenes y una bodega. El calor desprendido por los animales y la fermentación de los excrementos servía para calentar toda la primera vivienda de la casa, donde habitaban los miembros de la familia.

En la primera planta podemos encontrar una detallista recreación de la vivienda durante los primeros años de vida de Valle-Inclán. Empezando por la antigua cocina de piedra con una “lareira”, original y típica gallega, donde se hacía el fuego, la comida, y donde se contaban historias y cuentos para la familia. Aquí y en el comedor se desarrollaba gran parte de la vida diaria, mientras que el gran salón se utilizaba fundamentalmente para las grandes celebraciones.

Tampoco podemos dejar de recorrer las diferentes habitaciones de la casa. A lo largo de su historia, la Casa del Cuadrante tuvo un número variable de dormitorios, en función de los hijos que se fueran teniendo bastaba con tabicar una pared para hacer una nueva división dentro del hogar. En la actual configuración de la casa, podemos encontrar el dormitorio principal y dos pequeñas alcobas a mayores.

Las tarifas de la Casa del Cuadrante

El Cuadrante tiene una importancia fundamental en la configuración de la estética valleinclaniana. Escondidos tras ropaje de la ficción, encontramos en la obra del escritor a los personajes que poblaron esta casa y a la casa misma, por lo que su conservación supone un paso en la comprensión de la literatura del autor.

La visita a la Casa Museo de Valle-Inclán es una experiencia enriquecedora que nadie se debería perder. La tarifa general es de 3 euros por persona, aunque también existen descuentos para menores de edad, mayores de 65 y peregrinos, que gozan de una tarifa reducida de 1.5 euros. Los menores de 12 años tienen la entrada gratuita, mientras que también existe la posibilidad de contratar visitas guiadas para grupos con una reducción de la tarifa.

El museo tras la pandemia del coronavirus

Cada año son miles de personas las que visitan la cuna de Valle-Inclán en Vilanova de Arousa. Peregrinos, turistas nacionales e internacionales, excursiones de centros escolares, familias con niños... En definitiva, el target del museo es bastante heterogéneo y se ha ido ampliando con el paso de los años.

Este año, la pandemia del coronavirus ha supuesto un gran reto para el museo, que ha reabierto sus puertas bajo estrictas medidas de seguridad e higiene: limitaciones de aforo, dirección de circulación única, uso de mascarilla y refuerzo de la limpieza. A pesar de todo lo sucedido, la balanza final no ha sido tan dramática como se esperaba en un principio. Los responsables del museo eran pesimistas en el inicio de la desescalada y tardaron bastante tiempo en decidir abrir las puertas una vez llegó la nueva normalidad. Sin embargo, el volumen de visitas ha sido bastante normal a pesar de la pandemia con un descenso notable de turistas y peregrinos, pero con un refuerzo extra de visitantes locales.

El museo continuará trabajando y creciendo para brindar a la sociedad un espacio único donde poder impregnarse de la vida y obra valleinclaniana. Los responsables se esfuerzan en buscar nuevas adquisiciones para incorporar a las exposiciones, la gran mayoría suelen ser cesiones y donaciones fijas. La última, ha sido una colección de obras de Valle Inclán en otros idiomas cedida por una importante fundación.

 

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