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Claves para educar a tu perro: psicología canina

Emma Blanco | Revista eSmás Vilagarcía Nº 19

Para educar a un perro es fundamental conocer algo de psicología canina, saber cómo piensa y por qué actúa de cierta manera.
Claves para educar a tu perro: psicología canina



Para educar a un perro es fundamental conocer algo de psicología canina, saber cómo piensa y por qué actúa de cierta manera. Humanizarlo, como hace la mayoría de propietarios, es el origen de muchos problemas de conducta. El perro desciende del lobo y necesita vivir en manada de forma jerárquica, así que necesitará establecerse en la familia con un rol definido, inferior al de su propietario. Así conseguirás que tu perro viva de forma equilibrada y feliz, evitando conductas de dominancia y agresividad.

El afecto es la base del proceso de domesticación. El perro doméstico fundamenta sus relaciones sociales tomando como base la que tiene con su amo, y determinará su comportamiento con las demás personas y animales.

La educación y aplicación de la psicología canina deben empezar desde el primer día. De cachorro, el perro se siente inseguro y tiene mucho miedo, buscará en ti protección y seguridad. Dásela y ayúdale a adaptarse a su nuevo entorno. La etapa de socialización es crítica, entre los dos y los cuatro meses. Deberás relacionarlo con otros perros, personas, ruidos y entornos para que sea un animal seguro, confiado y sociable, evitando problemas de agresividad o miedo.

A medida que crezca, la disciplina y el afecto deben ir de la mano. Durante la adolescencia (seis meses) empezará a ser rebelde, desobedecer y parecer desafiarte. Esto forma parte de su desarrollo, así que fije su rol para que el ansia dominante aparezca. También es importantísimo el ejercicio físico, que le permite canalizar su energía. Si no se hace a diario, desarrollará problemas de ansiedad que provocarán numerosos problemas de conducta. Si tu perro ha vivido en la calle, sufrido maltratos o tenido algún tipo de carencia, sus actitudes se reflejarán con estrés, depresión, exceso de apego o agresividad. Considera su pasado, te dará una idea del origen de muchas de sus conductas y sabrás cómo corregir las problemáticas.

Consejos para tu perro te obedezca

Enséñale pautas de obediencia desde cachorro. Las órdenes deben ser claras, siempre las mismas para una acción determinada, e ir acompañadas de un lenguaje corporal acorde. La constancia y la paciencia son fundamentales para conseguir resultados.

Ten claro qué esperas del can. Si no queremos que duerma en nuestra cama, debemos mantener la misma postura siempre. Todos los miembros de la familia deben actuar en la misma línea al dar órdenes.

No te olvides de los premios

Prémiale si se acerca, se sienta o se tumba cuando se lo pides, si se porta bien, si deja de ladrar o de saltar de un lado al otro... Mantén la mente abierta ante sus comportamientos adorables, como darte la pata, hacer una reverencia, ponerse panza arriba o ladear la cabeza y siempre, siempre sonríele mucho.

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