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De Vilagarcía al resto del mundo por mar

Redacción revista eSmás | Revista eSmás Vilagarcía Nº 16

Anclada en pleno corazón de la Ría de Arousa, Vilagarcía no es solo destino turístico para aquellos que llegan en coche o en ferrocarril, y que son la mayoría
De Vilagarcía al resto del mundo por mar
 

Anclada en pleno corazón de la Ría de Arousa, Vilagarcía no es solo destino turístico para aquellos que llegan en coche o en ferrocarril, y que son la mayoría. Desde hace años la Autoridad Portuaria ofrece la posibilidad de que cruceros de todo el mundo hagan su parada en la rada, convirtiéndose así este puerto en un enclave apto para la llegada de cruceristas que proceden, fundamentalmente, de países europeos. Una vista por los datos oficiales de los últimos veinte años detectan una bajada paulatina en el número de buques que recalan en Vilagarcía, aunque las visitas se van manteniendo más o menos en la última década con una media de entre 5 y 10 cruceros al año, concentradas en los meses más próximos a la temporada estival. Lo cierto es que en un Puerto vinculado muy de cerca al tráfico de mercancías la actividad crucerística es la más destacada desde el punto de vista del ocio, de la promoción turística y del tiempo libre.

Salvo muy raras excepciones la mayoría de los cruceros llegan a Vilagarcía entre los meses de abril y octubre. Hacen su llegada a la parte más exterior del muelle como una parada obligada para visitar la fachada atlántica europea en cualquiera de los dos sentidos. En los últimos diez años un total de 28.498 pasajeros desembarcaron en la capital arousana para conocer tanto la ciudad como otros enclaves próximos y de gran polo de atracción como Santiago de Compostela.
Llegaron repartidos en un total de 93 buques y con un objetivo muy claro: Conocer lo que hay en tierra. Eso sí, y casi sin excepción, prácticamente todos los cruceristas que llegan a la rada arousana continúan por tierra hasta Santiago. Y es que la ciudad no solo es conocida como la “playa de Compostela” (por su proximidad a la misma vía ferrocarril), sino también como “el Puerto de Compostela”.

Vilagarcía recoge el flujo de cruceros que llegan tanto del norte como del sur. La mayor parte de los buques que proceden de tierras más sureñas vienen de Portugal (fundamentalmente Lisboa y O Porto) con destinos prefijados como St. Malo, Brest o Le Havre en Francia o Portsmouth, Southampton o alguna de las islas del Canal, en Gran Bretaña. En menor medida en la capital arousana se registra alguna escala de buques cuyo destino es Holanda o Alemania. De hecho más de la mitad de las escalas que se registraron en Vilagarcía en los últimos diez años tuvieron como origen un puerto portugués.

Los buques de pasajeros que llegan del norte repiten el esquema de los anteriores, pero a la inversa. De hecho la mayoría llegan de Francia, en menor medida de Gran Bretaña y ya de forma prácticamente testimonial de puertos españoles ubicados en la fachada atlántico - cantábrica. ¿Su destino? Casi sin excepción, Portugal. Es el territorio luso el más atractivo para los cruceristas que paran en Vilagarcía. Una vez más se repite el esquema, prácticamente la mitad de los buques procedentes de otros puntos del norte en la última década, se dirigían a Portugal.

Conseguir que todos los cruceristas que desembarcan en la capital arousana se queden durante todo el día en Vilagarcía o alrededores es una de las tareas pendientes de la Autoridad Portuaria y también de la ciudad. Desde el Puerto inciden en que se está trabajando en mejorar el conocimiento de la rada y sus posibilidades como destino de cruceros entre las compañías del sector. Muchos, pero no la mayoría, de los visitantes se quedan. En el muelle en el que atracan se coloca en cada llegada de un crucero un “Punto de atención al visitante”, con información tanto turística como comercial. Es allí donde se les recomienda visitar la ciudad, deleitarse con la belleza del Castro Alobre,del Valdés Bermejo, del Pazo de Vista Alegre o del Paseo Marítimo hasta Carril, sin olvidarse de jardines como los del Pazo de Rubiáns. Además se les entrega una guía con la fisionomía comercial de la localidad, como atractivo de una ciudad que vive fundamentalmente del sector servicios. En ese mismo muelle se coloca una parada provisional de taxis y se habilita una “lanzadera” que desplaza a los cruceristas desde la rada al centro urbano en el tren turístico. A la marcha del buque, sin excepción, se organiza una actuación de un grupo de música y de baile tradicional gallego, como cuño de la casa.



 

Con los datos en la mano y dado que ya existe una experiencia suficiente en materia de parada de cruceros, la Autoridad Portuaria tiene ya claro hacia donde quiere orientar sus potencialidades en este sector. Su objetivo principal es el mercado del crucero pequeño y de mediano tamaño, con un pasaje mucho más reducido y que, por lo tanto, está interesado en una experiencia mucho más sosegada y, sobre todo, exclusiva. Este cliente permite poner sobre la mesa una oferta más personalizada y menos masificada. De esta forma las visitas a enclaves de importante atracción turística como la isla de Cortegada, los pazos o el mundo de la viticultura y de la camelia podrían ser mucho más explotados y, por lo tanto, más dados a conocer entre aquellos que visitan Vilagarcía por mar.

La bajada de número de cruceros que recalan en los diferentes puertos de Interés Estatal de Galicia no es un dato exclusivo de Vilagarcía. El mercado del ocio en este sentido ha caído en picado en todas las radas gallegas respecto a un mercado que se mantenía especialmente boyante hace más de una década, pero que a partir de 2003 ha sufrido un importante tropezón. La búsqueda de un mercado más exclusivo, con la  idea más que nada de desestacionalizar las visitas en una zona que está muy enfocada al turista estival, es uno de los objetivos a cumplir por la Autoridad Portuaria y, por extensión, por los sectores socioeconómicos de la ciudad. De ello depende que Vilagarcía sea referente para los que llegan a esta parte de Galicia por mar. Y es que el mercado de los cruceros está en alza a nivel europeo. Los cruceristas, sobre todo los de embarcacionesmás pequeñas, acostumbran a ser personas de un alto poder adquisitivo y que buscan la diferenciación huyendo de un turismo masificado. En la exclusividad, a juzgar por los datos, parece que está el éxito.

 

¿De donde procedían los cruceros que recalaron en Vilagarcía en la última década?

- Portugal: 47
- Francia: 22
- Gran Bretaña: 12
- Alemania: 7
- Resto de España: 7


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