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Enrique Rodríguez Lafuente

Victor Viana | Revista eSmás Vilagarcía Nº 20

El que habría de ser uno de los mejores alcaldes de Vilagarcía, nace en el año 1875
Enrique Rodríguez Lafuente


 

“Hombre de empresa sobre todo, con unos principios que aplicará a la Administración Local”

El que habría de ser uno de los mejores alcaldes de Vilagarcía, nace en el año 1875, de una familia acomodada a tenor de sus estudios académicos: se licencia en Farmacia en la Universidad de Santiago de Compostela,  estudia Economía en los Estados Unidos y Méjico.

Hombre de empresa sobre todo, con unos principios que aplicará a la Administración Local, fue gerente de “Martinez Lafuente y Cia.”, dedicada preferentemente a la exportación de madera, negocio muy productivo en aquellos tiempos en que los ingleses seguían necesitados de traviesas de ferrocarril. Funda otras empresas tal como de fundición de estaño, compraventa de fincas, etc.

En su historial como político local, es elegido concejal en 1920, para ser votado como alcalde en abril de 1923, cargo del que será cesado con la llegada de la Dictadura de Primo de Rivera, para de nuevo ser llamado a la alcaldía de nuevo en enero de 1924.

Visto como estaba el municipio, lo primero que hace es pedir un préstamo de un millón y medio de pesetas del Banco Local de España, dinero con el que iniciará una serie de obras públicas que Vilagarcía necesitaba.

Lo primero que hace, es terminar el relleno de las marismas, problema que ya había iniciado en 1870 el alcalde Bargués, seguido después por otros alcaldes, pero siempre necesitado  de terminar.

De seguido, decide la construcción de una plaza de Abastos, - que es la aun hoy podemos ver -necesaria por el aumento de la población y por ser Vilagarcía cabeza de una extensa comarca. En el proyecto inicial, la plaza tendría una superficie  de unos 1.500 metros cuadrados, colocándose la primera piedra en mayo de 1926, leyéndose una proclama muy al estilo de aquellos tiempos; “Reinando en España Don Alfonso XIII de Borbón, su egregia Consorte Doña Victoria Eugenia de Batemberg...”.

 

Otra obra pública importante construida en la época de Rodríguez Lafuente, es el Grupo Escolar, que aun hoy se usa para fines culturales, y que a diferencia de otros grupos es sólido, bien construido, no se ve afectado por las tormentas o  cambios climáticos intensos (goteras, caídas). Según el proyecto de construcción, el Estado pondría 275.989´02 pesetas y el Ayuntamiento, 100.000. Aprobadas las obras en  febrero de 1927, sería terminado, prácticamente en 1929, aunque su inauguración tuvo lugar al inicio de la Segunda República, repitiéndose el hecho frecuente de que una administración construye y otro inaugura, llevándose esta última los honores.

También se construyó durante su mandato la plaza de la pescadería de Vilaxoán, terminada en agosto de 1927, según proyecto del arquitecto Manuel Gómez Román.


 

En Carril se construyó un lavadero público, y en Vilagarcía una serie de jardines: enfrente del Grupo Escolar, en la plaza de Alfonso XIII, Ravella, etc.

Otras obras de cierta importancia que se construyeron durante su mandato fue la terminación de la carretera de Chapa a Carril, aguas y fuente de Vilaxoán, aguas y alcantarillado en Vilagarcia, obras estas últimas en las que era frecuente ver que cada alcalde las impulsara; pavimentación de varias calles; inicio de las obras de la Escuela Elemental de Trabajo; la cocina económica imitando las que se estaban construyendo en varias ciudades españoles (por ejemplo la de Santiago de Compostela que  aun persiste).

A todo ello, habrá que añadir una serie de obas complementarias que tendrían notable importancia en años posteriores: trabajos de exploración para el alumbramiento de aguas en la vertiente del monte Lobeira; arreglo de la carretera de Cornazo con un coste de 25.000 ptas.; proyecto para la construcción del matadero de Vilagarcía, así como del cementerio de Carril, pendientes de subasta; aprobación del anteproyecto del puerto de Vilagarcía en febrero de 1930, y que fundamentalmente se refería al dragado del puerto, que pasaba de tener seis metros a siete “con lo cual, todos los barcos con cualquier tiempo y marea podrán atracar en el  muelle; el aumento del ancho del muelle hasta la medida que aconseje un mayor detenido estudio, la supresión de las obras del encauzamiento del río Ulla hasta tanto no se compruebe perfectamente que los acarreos de arena puedan se un peligro para el puerto”.

Al iniciarse la Segunda República, y como era habitual en el resto de España, se revisaron las obras construidas durante la Dictadura de Primo de Rivera, así como los contratos de obras, pagos, presupuestos, etc., sin que la investigación revelase nada ilegal, de tal modo que Rodríguez Lafuente  vivió durante el resto de la Segunda Republica sin ser molestado lo más mínimo.

Políticamente estuvo siempre al lado de la monarquía y especialmente de la figura del dictador Primo de Rivera. Por  ello presidió la “Unión Monárquica” incluso cuando la monarquía había desaparecido, participando en el acto fúnebre del dictador recientemente fallecido.

En febrero de 1930 deja la alcaldía para ser sustituido por Valentín Viqueira Torrente, pasando una época de las más fructíferas en cuanto a obras públicas en el municipio. Fue igualmente una época en llegaron a Vilagarcía gran número de personajes importantes, tanto de la política nacional  como de la Iglesia: el obispo de Madrid, Eijo Garay; el ministro de Instrucción Pública, Ruiz del Portal; el ministro de la gobernación y vicepresidente del gobierno Martínez  Anido; el ministro de Hacienda, Calvo Sotelo; el Nuncio del Papa, Monseñor Tedeschini; el general Primo de Rivera, etc.

Durante la guerra civil es requerido por el nuevo régimen para aprovechar sus conocimientos de la administración, otorgándosele el cargo de gobernador civil de Segovia, por entonces en la conocida como zona nacional, “ofreciéndose a todos incondicionalmente en su nuevo cargo” -refiriéndose  a los vilagarcianos -, cargo en el que estará desde abril de 1938, hasta enero de 1939, en que pasa a ocupa igual cargo en Ourense.

Después de la contienda se traslada a Vigo. para regentar una  farmacia, y en donde fallece el 29 de junio de 1948.
 


 

 

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