Logo de la empresa

Entrevista a Carlos Guerrero

Redacción revista eSmás | revista eSmás Vilagarcía 49 Verano 2025

Uno de los referentes de la Fiesta del Agua
Entrevista a Carlos Guerrero

En este número entrevistamos a Carlos Guerrero, conocido vilagarciano que, entre otras muchas cosas, destaca por ser uno de los referentes de la Fiesta del Agua.

En primer lugar, bienvenido Carlos y gracias por concedernos esta entrevista. Y para comenzar, cuéntanos: ¿cuándo y cómo comenzó la Fiesta del Agua de Vilagarcía?

Bueno, sobre esto… a mí no me gusta que la versión que yo te voy a dar se tome como la única, pero corresponde con una peña que fue muy conocida en Vilagarcía, que es la peña de Los Gloriosos. Para nosotros, la Fiesta del Agua empieza en el año 1981 o 1982. Nosotros teníamos una peña, nos reuníamos, sobre todo cuando ya empezábamos a tener niños, y nos reuníamos abuelos, padres, hijos… Realizábamos muchísimas actividades, y entre ellas, también acompañar la subida del santo desde la iglesia parroquial hasta la capilla de San Roque.

 



Era un año de muchísimo calor y una de nuestras formas de relacionarnos era tomarnos los vinos por toda la ruta. Se nos ocurrió la idea de solicitar a los distintos locales que nos dieran para poder hacer sangría. Hicimos unos calderos grandísimos de sangría y, con nuestros charrascos, bombos y tal, acompañábamos al santo. Después, en plan de pasarlo bien, todos íbamos desde lo que era el bar Tuco, en la antigua calle del Castro, hasta la calle Romero Ortiz, que era un pequeño bar que tenían dos amigos nuestros. Íbamos tocando, cantando, bailando, y nos acompañaba gente para después irnos de romería.

Bueno, pues en esto, ya estábamos que la sangría se iba acabando, aparece una señora por el balcón y nos dice que si no nos callamos y dejamos de hacer ruido, nos iba a echar agua. Pues alguien le dijo: “¡Eche agua, eche agua!”. Empezó a echar agua y, ya en otro rincón, también empezó a venir el agua. Recuerdo una botella de cava muy grande. También desde allí, desde la Baldosa, en un local, con manguera… Y para nosotros fue así como empezó esta eclosión popular que, con el paso del tiempo, ha ido perviviendo y, cada vez más, yo creo que va cogiendo un poco más de adeptos, centrada en la diversión y no en otros aspectos que la pueden negativizar. Y eso, para mí, y para algunos —no para todos— fue el inicio de la Fiesta del Agua.

 

 



¿Y cómo fueron esos primeros años después de su comienzo?

Bueno, los años evidentemente fueron complicados. Nosotros teníamos un grupo que intentábamos luchar por la fiesta y hubo mucha contestación social, desde sectores de la iglesia, sectores políticos, incluso de la ciudadanía —que nosotros entendíamos—, pero queríamos encauzar la fiesta. Para eso hicimos una propuesta. Desde el año 81-82 hasta el año 90 hubo mucho debate, mucha lucha. Nosotros siempre intentábamos, por los vecindarios, que nos echaran agua, etc., etc. Hasta que, en el año 91, siendo alcalde Javier Gago y concejal de Cultura Carlos Méndez, le hicimos una propuesta a este grupo de gente para ver si querían oficializar la Fiesta del Agua. Entonces se oficializó en el año 91.

Ese periodo del 81-82 al 91 fue de mucho debate, mucha lucha, muchas reuniones, porque queríamos que la fiesta se encarrilara y se incardinara por los aspectos que considerábamos importantes. Primero, había que diferenciar la Fiesta del Agua de la subida del santo desde la iglesia parroquial a San Roque. Eso traía muchas complicaciones, porque no sé si tú recordarás, pero la misa se hacía a las 12 de la mañana y luego se trasladaba el santo después de la misa. En el año 89 se suspendió la misa porque, claro, era tanto el rebumbio que era muy difícil. Entonces empezaron a surgir situaciones. Nosotros queríamos preservar, respetar y separar muy bien lo que es el traslado del santo y la Fiesta del Agua. Y, a partir de ahí, fuimos convenciendo a gente, acercándose más y, hoy en día, creo que eso ya está totalmente asumido. Podemos decir que la fiesta está regularizada, amparada por el Concello, etc.,

 

En el año 2006 se declaró la fiesta de interés turístico nacional. ¿Cómo recibisteis esta noticia?

Pues eso para nosotros, para todos, para toda la ciudadanía, para todas las peñas y toda la gente que sentimos la Fiesta del Agua —y, sobre todo, que queremos a Vilagarcía— fue una noticia maravillosa. La pena fue que coincidió esa alegría con el año 2006, que fue la vaga de los lumes. Pero yo creo que la gente disfrutó igual. Es un reconocimiento que viene de mucho esfuerzo, de mucho trabajo. Sobre todo, quiero agradecer mucho aquí al área de comunicación del Concello de Vilagarcía por el trabajo de recopilación y proyección que hizo para que pudiera ser considerada fiesta de interés turístico nacional. Y la disfrutamos también muy bien, sin agua, que eso es otro elemento que nos lleva a los tiempos de ahora. Pero sí, desde los balcones de las casas, con calderos, tarteras, etc., etc. Y eso, yo creo que es un reconocimiento de que la fiesta tiene vida.

 

 


¿Y cómo has visto su evolución a lo largo de estos años hasta la actualidad?

Bien, yo la veo bien. Creo que desde que se montó una comisión que se llama “Se Auga” —que no es de beber—, los que forman parte de esa comisión fueron los que eran críos en su momento. Entre ellos, también está mi hijo, etc., y son los que están llevando las riendas de la fiesta. Le están dando, bajo mi punto de vista, un sentido importante. ¿Que se puede mejorar? Evidentemente. ¿Que se pueden hacer más cosas? También. ¿Que debería aparecer más participación o más peñas? Sí. Pero yo creo que la Fiesta del Agua ahora es una fiesta donde se celebran muchas fiestas de verdad.

Nosotros seguimos con nuestra tradición, bajando con los bombos desde la capilla hasta, ahora, la Baldosa. Yo no puedo decir que sea… bueno, hasta la calle Romero Ortiz, sí, porque la Baldosa es un influjo de gente impresionante. Allí hay música fuerte y tal. Nosotros, hubo un año que determinados hosteleros nos dijeron que teníamos que volver ahí, que paraban la música, que querían volver a revivir lo de los bombos. Fuimos, no duró ni dos minutos. La gente volvió a poner música, tal y cual… Nos fuimos para Romero Ortiz y estamos ahí perfectamente, como en la zona del Miúdo o en la Bolsa. Incluso hubo un año que había música en directo o, mismo, la discoteca esta… la Gandeneta. A mí estas cosas, o Freddy Mercury, me parece todo perfecto. Lo bonito de esto es que disfrutemos todos, cada uno con su grupo, agradar a los que están con nosotros, pasarlo bien y respetarnos unos a otros. Eso, para mí, es lo mejor.

 

 

¿Y hay algo de la fiesta que te gustaría mejorar?

Hombre, evidentemente, me gustaría que no se produjeran esas situaciones de los años anteriores, que fueron unos desmadres. Las tecnos, que nos llevaron a muchos debates y discusiones. Me gustaría que la fiesta recuperara ese sentimiento de que la gente no se quemara antes de… Pero bueno, son etapas. Cada uno la disfruta y la vive como quiere. Y después, que no deje de haber apoyo institucional. Siempre es una ilusión que tengo, y ahora que estoy aquí abusando de confianza, te la digo: me gustaría que se hiciera un concierto de recogida, un concierto tranquilito por la mañana, para que la gente fuera tranquila, y después pudiéramos acompañar al santo de una forma… bien. Por lo demás, todos los que la llevan, que le den vueltas a las cosas y que la intenten mejorar.

 

Desviándonos un poco del tema, tú has sido profesor de colegio toda tu vida y muy ligado al deporte en Vilagarcía, especialmente al balonmano y al baloncesto. ¿Cómo ves la situación actual, concretamente del baloncesto?

Bueno, hombre, yo al baloncesto en Vilagarcía le tengo un cariño especial. Fui entrenador, directivo, delegado del BBC, que ahora está incluido en este proyecto que me parece una hermosura: el CLB, nacido de la fusión del Cortegada, Liceo y el BBC. Creo que tuvo momentos muy buenos, tanto el Cortegada como el BBC. Siempre se trabajó bien la estructura de base, y eso es algo que no se debe olvidar.

La satisfacción que tenemos —y yo especialmente me siento muy orgulloso— es ver al Cortegada jugando la fase de ascenso, aunque no subieran. No siempre se sube. Recuerdo cuando era concejal de Deportes en Madrid, que intentaron subir a la máxima categoría. Pero siguen trabajando muy bien con la base. Ahora, con este ascenso del CLB, para mí fue una situación grandísima. Hacía tiempo que no iba al pabellón —está mal que lo diga, siendo ex concejal de Deportes—, pero me llamaron, fui, disfruté muchísimo, quedé ampliamente satisfecho. Les agradecí a las personas que lo llevan, que sigan trabajando y que no se olviden de la base. Que hagan un proyecto con raíces. Y si se puede mejorar, pues adelante. Si no, pues oye, que el equipo así como subió puede bajar, pero también puede volver a subir.

 

También has participado en otras actividades como los carnavales. ¿Cómo ves el momento actual de las comparsas en Vilagarcía?

Bueno, los carnavales son otro sentido vital que tengo. Incluso tengo un grupo, que yo creo que tú nos tienes visto, con Carlos Puga y tal, con Los Cantares de Ciego. Este año, por circunstancias, no salimos. Ya lo teníamos pensado, porque entendemos que se está perdiendo la esencia. Desde que apareció nuestra comparsa El Jornal Criticón, la gente nos para por la calle y nos lo dice. Incluso este año le hice una propuesta a mi gran amigo Carlos Puga, que saliéramos simbólicamente, pero no hubo tiempo. Yo creo que sería bueno que, desde la Concejalía de Cultura, si tienen relación con las casas de cultura, las promocionen, les den subvenciones… El carnaval debe nacer ahí, de los núcleos. Y a lo mejor sería bonito hacer cursos sobre cómo formar coplas a partir de canciones. Invitar a que el carnaval no sea solo un escaparate. Porque, ahora mismo, para mí, el carnaval es solo un desfile el martes, donde viene gente de fuera. Me encanta ese grupo de “las Cardiacaga” y los disfraces que hacen, pero creo que hay más gente de fuera que de aquí. Hay que buscar las raíces, quitarle un poco el polvito para que vuelva a brotar. Eso podría ser un camino, pero bueno, no lo sé.

 

Volviendo a la Fiesta del Agua, ¿cómo ves el futuro de este evento?

Yo lo veo bien. Veo que esa comisión está muy bien encardinada con distintos sectores. Cada vez se incorpora más gente a tocar con nosotros, gente con un reconocimiento musical y cultural importante: Cristian Silva, su hermano, su tío que viene de Gijón, Claudio —que fue un gran jugador y portero de fútbol—… y mucha más gente. Para mí, tiene vida. Invitaría a que vuelvan más peñas. Estos últimos años vino una que yo veo en el fútbol, que es Onda Requinada. Así como vino Onda Requinada, que vengan más. Recuerdo los que venían de Carril, los de San Roque, los de la Junquera… creo que hay que empezar a recuperar esas sensaciones, y espero que la fiesta recupere ese sentido local que se irradie entre toda la gente que viene.

 

 

Y ya para finalizar, ¿qué mensaje les darías a todos los que quieren venir a disfrutar de esta fiesta?

Pues primero, que vengan a disfrutar, a pasarlo bien, a no meterse en situaciones que luego les impidan vivirla. Y, sobre todo, es bonito que, desde los medios, se diga que la Fiesta del Agua no empieza hasta después de la lectura del pregón y del calderazo de agua. Que vengan, que vivan el traslado del santo. Para mí es una cosa maravillosa. Cuando entro en la iglesia con los porteadores, saludamos a don José, charlamos un poquito con él, esperamos a que el reloj marque las 12:01, se abren las puertas… a mí siempre se me ponen los pelos como escarpias. Es un momento de alegría, de sensación, de que toda la gente disfruta. Entonces, invitaría a todos que, así como vienen a pasarlo bien por la noche, también lo hagan en el traslado del santo y después disfruten de la Fiesta del Agua el resto del día.

 

 

 


 

 


Anunciantes en el número actual la revista eSmás:


Scroll to Top