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ENTREVISTA A JUAN CARLOS PORTO

Lucía D. Bóveda | revista eSmás Vilagarcía Nº33 - Verano 2021

Músico y Administrador de www.patrimoniovilagarcia.com y la página de Facebook " A Vilagarcía Antiga"
ENTREVISTA A JUAN CARLOS PORTO

 

Músico, compositor y administrador de patrimoniodevilagarcia.com y de la página de Facebook A Vilagarcía Antitiga, Juan Carlos Porto titiene una dilatada carrera en el mundo de la música y regenta su propia escuela en la ciudad, Estudio de Música Juan Carlos Porto, en la que pone toda su experiencia al servicio de la formación de los más jóvenes.

 

¿Cómo fueron tus inicios en el mundo de la música?

Mi primera profesora fue una prima de mi madre que tenía la carrera de piano y nos dio clase a los cuatro hermanos en mi casa. Empecé con siete años, y en esa época tengo que reconocer que fue complicado, porque veía a mis amigos jugando al fútbol en la calle y yo tenía que estar todos los días en el piano y, a esa edad, se hace un poco cuesta arriba. Pero con el titiempo se lo agradezco enormemente, porque si no hubiese sido por ella no me hubiese dedicado a la música, que es lo que me gusta.

¿Cuándo tuviste claro que querías dedicarte a esto?

Con 14 o 15 años fue cando ingresé en el Conservatorio. Estudié piano allí y después estudié con Martítín Millán, que para mí es uno de los mejores profesores que hay, y que es de Vilaxoán y poco reconocido. Se le debería reconocer como uno de los mejores pianistas que hay, ya no solo en Galicia sino en España.

Y en tu juventud formaste parte de diferentes grupos de música. Háblanos un poco de esa época.

Es lo títípico cuando titienes 16 o 17 años, que haces agrupaciones, pero ninguna llegó a nada importante. Simplemente lo hacíamos para pasar el rato, aunque sí que actuamos alguna vez. Fueron titiempos muy divertitidos y, además, cogimos la época dorada de la música, del rock sinfónico. Era la época de Queen, de The Allman Brothers, la primera de Elton Jon... Creo que fue la mejor época del rock sinfónico de la historia.

También has trabajado como pianista en TVG y como compositor y arreglista en TVE. ¿Cómo acabaste en ese mundo?

En la TVG toqué en un programa a través de Alberto Avendaño, que me propuso tocar el piano en directo. Y, por supuesto, acepté, porque para mí era una experiencia nueva. En TVE fue un castiting, que tuve la suerte y la fortuna de quedar de primero para entrar en el programa, y estuve casi cuatro años en dos programas, con Nazaret López y Paco Lodeiro.

“el directo es complicado, te crea cierta tensión”

 

¿Es muy diferente hacer música en televisión?

Sí, sobre todo cuando es en directo. El directo es complicado, porque eran dos horas todos los días y te crea una cierta tensión. Yo tenía que acompañar a cantantes que iban al programa y tenía solo media hora para ensayar con ellos antes de comenzar, y eso te crea una tensión enorme. Pero eso sí, la experiencia fue espectacular. Acompañé a gente como Marta Sánchez, Hilario Camacho, Manolo Escobar, etc. Por el programa pasa- ban muchísimos invitados con una gran trayectoria musical. Y después, estaba la parte de composición de sintonías para televisión, e hice varias sintonías para programas, un trabajo que se desarrollaba en estudio pero que también era muy interesante porque, realmente, lo mío es la composición.

Fuiste profesor de música en diferentes colegios y academias antes de abrir tu propia escuela, el Estudio de Música Juan Carlos Porto. ¿Por qué decidiste abrir esta academia en Vilagarcía?

Fue por la situación familiar, que a veces te obliga, por decirlo de alguna forma, a tomar estas decisiones y a no arriesgar. Y pensé en montar una academia de música aquí, que podía ir bien y que, desde la propia escuela, podía hacer otras cosas.

¿Crees que hay buena cultura musical en Vilagarcía?

En general, la cultura musical en este país es muy mala. De hecho, lo que escucha la gente joven, como el reguetón malo, va absolutamente en detrimento de la cultura musical. Estamos un poco bajos de calidad, pero es a nivel del país, no de Vilagarcía o de Galicia, e incluso a nivel global. La música de calidad tiene difícil entrada y no es comercial, por lo tanto no interesa y ese es un hándicap enorme para que la gente pueda acercarse a ella.

¿E interés de las nuevas generacio- nes por hacer música?

Eso sí. De hecho, tengo muchos alumnos que me sorprenden por su capacidad e incluso por los gustos musicales que tienen. Y después hay algo que importantísimo, y es que en Vilagarcía hay muchas personas que tienen unas cualidades innatas impresionantes y que no las conoce nadie. De hecho, estoy preparando un proyecto con el Concello de Vilagarcía para presentar en el Auditorio a esas personas que solo cantan en su casa y nadie sabe cómo lo hacen, son totalmente desconocidas y tienen incluso miedo escénico. Es para darle visibilidad a estas perso- nas, que van a dejar con la boca abierta a mucha gente, porque al final en Vilagarcía nos conocemos todos y no se esperan que ciertas personas canten de una forma concreta o tengan esa sensibilidad cantando o tocando un instrumento.

 

“tengo muchos alumnos que me sorprenden por su capacidad”

 

Desde la experiencia, ¿qué consejo le darías a los chicos que están pensando si dedicarse o no a la música?

Lo primero que les diría es que estudiaran, en un conservatorio o en una escuela de música, porque si no tienen una preparación teórica y práctica de un instrumento, esto les va a perseguir siempre y les va a restar mucho a la hora de componer y de cantar. Y, después, que elijan el tipo de música que quieran. Pero que se atrevan, aunque aún hoy hay muchos padres que dicen aquello de “a dónde vas con la música, que no tiene salida”. Tiene salida, pero hay que esforzarse.

Aparte del concierto para presentar nuevos talentos, ¿qué otros proyectos de futuro tienes? ¿Escucharemos algún día un disco de Juan Carlos Porto?

Grabar un disco no es una cosa que me haya llamado nunca la atención, parece ya que está como un poco desfasado. Pero sí quee scierto que alguna forma tengo que ver para dar visibilidad a todo lo que tengo compuesto. Tengo que buscar la forma de colocarlas en una plataforma para que puedan llegar al máximo degenteposible,quetodoelmundo tenga acceso a ello. Y, sobre todo, seguir componiendo, porque la composición es un mundo enorme, infinito. Compones algo hoy, mañana lo escuchas y ya no te gusta y vuelves a empezar. Y cada día aprendes más y te das cuenta de que sabes menos que el anterior, cada día se abren muchas más fórmulas para hacer música, por lo que es un aprendizaje constante.

Fuiste presidente de la Asociación pola Defensa do Patrimonio de Vilagarcía y eres administrador de la web patrimoniodevilagarcia.com, que tiene un amplio seguimiento en redes sociales. ¿Hay interés por el patrimonio y la historia de la ciudad entre los vecinos?

Sí que lo hay. Hay interés y pena. Yo tengo una colección bastante importante de fotos y baso más el Facebook y la página web en cómo fue cambiando la fisionomía de Vilagarcía en los últimos años, desde principios del siglo XX hasta la actualidad. Para hacer eso subo fotos y hago los comentarios oportunos sobre cómo era, y la gente se sorprende y se apena a la vez, porque Vilagarcía fue apartada del mar. El mar fue un signo característico de la ciudad durante años, casi desde su fundación, y fue apartándose cada vez más con un relleno, otro y otro... A partir de los años 50 fue el declive histórico de Vilagarcía y es una pena, porque lo perdimos absolutamente todo.

¿Se pudo haber hecho más por defender el patrimonio de Vilagarcía?

Mucho más. El problema es que en los años 50 o 60, que fueron los peores porque fue cuando se derribó todo, un edificio era viejo, no antiguo, era otra percepción. Y lo viejo se tira, pero a lo antiguo se le tiene más respeto. Esa idea siempre estuvo equivocada y si,en un principio, se hubiese conservado la parte antigua, ahora sería espectacular. Pero, desgraciadamente, se derribó prácticamente todo. Y no hubo ni un solo alcalde, hasta el actual que sí que se preocupa por el patrimonio, que no contribuyera a que desapare- ciera algo importante, mítico o emblemático de Vilagarcía, porque ha ido desapareciendo todo.

Tienes un archivo fotográfico de la Vilagarcía antigua compuesto por miles de fotografías, ¿puede ser el más grande que existe en la actualidad?

Ahora mismo tengo unas 36.000, pero creo que O Faiado da Memoria tiene muchas más. Pero sí que es cierto que las fotos de O Faiado da Memoria están más centradas en las personas, lo cual me parece una labor social excelente también, pero lo mío es más pensando en la fisionomía de la ciudad.

¿Cómo se crea un fondo fotográfico tan amplio?

Yo ya tenía muchas fotos en mi casa, de mis padres, pero también es cierto que ellos me lo inculcaron. Ambos nacieron en 1922 y se acordaban perfectamente del desembarco de los ingleses de la Royal Navy, de los bailes en el Balneario y de cómo era Vilagarcía, y me lo contaban, porque yo nací en 1961 y no había prácticamente nada de eso. Y hubo un componente importante que fue mi familia, porque yo empecé haciendo mi historia familiar porque me interesaban las historias que me contaban de mis antepasados. La mayor parte de las fotografías las conseguí en archivos fotográficos fuera de España, muchas en Inglaterra, que tienen miles de fotografías de Vilagarcía, porque cuando la Royal Navy llegaba desembarcaban a lo mejor 3.000 marineros y, en aquella época (1910, 1920...), traían cámaras fotográficas, que nosotros no tenía- mos. Venían, fotografiaban todo y se llevaban los negativos para Inglaterra. Allí tiene que haber, aún hoy, miles y miles de fotografías de Vilagarcía que lo actuales dueños no saben ni dónde ubicarlas. Muchas de esas colecciones fueron vendidas a archivos fotográficos y fui buscando por los archivos y las fui encontrando. En Inglaterra, Canadá, Francia, Estados Unidos, Alemania... por todo el mundo hay fotos de Vilagarcía de esa época. En Barcelona también hay muchas.

Hablando de tu familia, al menos cuatro generaciones están profundamente ligadas a Vilagarcía, ya que tu bisabuelo, Francisco Porto, fue el maquinista del primer ferrocarril de Carril a Pontevedra en 1899.

Realmente no se remonta más generaciones, porque mi tatarabuela era irlandesa y se casó con un portugués, de Oporto, de ahí el apellido y mi bisabuelo vino desde fuera. Él llegó a Vilagarcía, conoció a John Trulock, gerente de The West Galicia Railway Co. Ltd., que estaba construyendo el primer ferrocarril aquí en Galicia. Y John Trulock le propuso irse dos años a Inglaterra a formarse porque aquí no había quien supieses llevar una locomotora y al volver se puso al frente de la máquina, de la famosa Sarita.

 

 

 

 

 


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