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Entrevista a Loli Crespo - Soprano

Redacción revista eSmás | revista eSmás Vilagarcía 51 Invierno 2025

En este número realizamos la entrevista principal a Loli Crespo, soprano natural de Carril.
Entrevista a Loli Crespo - Soprano

En este número realizamos la entrevista principal a Loli Crespo, soprano natural de Carril, que pone a Vilagarcía en el mapa del canto lírico internacional. Para comenzar, cuéntanos cómo comenzó tu interés por la música.

 

 

Yo creo que es innato. Toda mi vida, además, todo es música. Nos rodeamos de música. Yo no podría pensar mi vida sin ella. No te podría decir, porque yo soy de Carril. Y yo me acuerdo cuando cogía mi laúd y me iba para el Gato Negro con el señor Manolo. Hoy que me dedico a la música siempre le doy un lugar a una persona que sin saber solfeo y grandes conocimientos musicales tuviese ese gran oído. ¿Cómo podía él afinar todos aquellos instrumentos y lo que nos transmitía y nos enseñaba? Toda la vida estuve un poco apegada a lo que es la música en sí. Un pueblo marinero que siempre cantaba hacia el exterior. A donde iba, siempre había alguien cantando en las tabernas, como antiguamente se llevaba, se juntaban, venían del mar y cantaban. Era un pueblo alegre y eso a mí me llenaba.

Creo que mis juegos eran cantar. Incluso para jugar a lo que era la rueda, al corro. Íbamos para la iglesia, teníamos nuestro coro de niñas y siempre estábamos cantando. Entonces, no puedo decirte exactamente cuándo me empezaron esas ganas de indagar y de prosperar musicalmente, porque eso es un bagaje de toda mi vida.

Sí, tenía algo muy especial. En mi casa había un tocadiscos y de esos discos de vinilo de toda la vida, donde teníamos el Bolero de Ravel. A mí es que me encantaba escuchar ese bolero, lo ponía una y otra y otra vez. Después había en la segunda cadena la zarzuela. Mi padre era bastante, además, tenía muy buen oído. Mi padre era de Carril y muy buen oído musical y le encantaba. Yo me acuerdo que me decía: "Vente, que hoy vamos a escuchar la Canción del Olvido". Me encantaba y le preguntaba: "¿Y cómo es esto?". Yo lo que me daba cuenta era que podía repetir esos sonidos. Cantaba con la demás gente, pero no sobresalía, no era una voz que sobresaliese, claro, me daba un poco de reparo, porque donde ellos empezaban a cantar, tendría que terminar yo, o empezar yo, no podía nunca enganchar esos tonos, pero sí repetía y repetía. En casa él cantaba muchísimo, la familia cantaba muchísimo, eran de esas familias que se juntaban y cantaban en fiestas y tenían muy buen oído. Todo eso te va enriqueciendo, pero nunca pensé que yo fuera a dedicarme al canto lírico.

¿Cuándo fue ese momento en el que te diste cuenta de que querías dedicarte al canto lírico?

Es que no hubo un momento exacto, fue una singladura, fue una preparación, fue andar y indagar y entrar en un coro, hasta que va sobresaliendo y después sí, no dejar de prepararme. Nunca dejé de estudiar, sinceramente, hasta que entré en el conservatorio, hice todas las pruebas de acceso y estudié la carrera de canto. Pero hasta ese momento sí hubo una persona que tiró bastante de mí y sobre todo de mi amor propio, que te daban el sitio justo donde decía tienes que... Nunca llegaba, nunca alcanzaba esa meta, un poco más, un poco más.

Una de las grandes, además fue directora aquí en Vilagarcía, fue Margarita Guerra, que estuvo... Yo fui solista del Liceo durante muchos años. Ella, con esa forma de darme en el punto justo de mi amor propio, nunca alcanzaba y yo trataba de superarme. Y en esa superación vas andando hasta que nunca llegas porque somos muy perfeccionistas y la meta, el listón que te pones es muy alto.

¿Cómo ves la evolución de la ópera y de la canción lírica en Galicia y en el resto de España?

Creo que progresa adecuadamente. Para nosotros nunca es suficiente. Creo que la música tenía que ser una asignatura oficial y oficiosa en todos los colegios. Que todos los niños tuviesen acceso a ella porque nos amplía y nos abre la mente. Es que la música es un lenguaje universal. La música es todo y la música es matemáticas y la música es tiempo y la música es disciplina. Entonces, creo que es insuficiente, que debería de ser más rigurosa la enseñanza, incluso, en el día a día. Es un aprendizaje, es una disciplina que a todos nos vendría muy bien desde la infancia. Después cada uno que escogiese su camino, pero que esa disciplina, además es una disciplina sana. Si es un lenguaje universal, creo que evolucionamos, pero que aún estamos en un camino, cómo te diría yo, lejos de alcanzar la meta.

La gala homenaje a Montserrat Caballé y Pavarotti en Vilagarcía en el año 2024 fue todo un éxito. Actuaste junto a Montserrat Martí Caballé y Simona Todaro Pavarotti, hija y nieta de los homenajeados. ¿Cómo fue posible este evento y qué supuso para ti ese momento?

Falta otra persona importante para mí en mi vida, que es uno de los barítonos mejores que tenemos en España, que es Luis Santana, con el que llevo trabajando hace años. De alguna manera en esta singladura, conoces gente, vas trabajando. Opera Concert, que es una de las agencias internacionales, donde también está Ainhoa Arteta en este momento y Cecilia La Villaverganza, que también tuve el placer de cantar con ella.

Para mí significó muchísimo estar en Vilagarcía, lo que son amigos personales, compañeros con los que estoy trabajando asiduamente, estar en mi pueblo y compartir esos momentos de amistad y de trabajo. Como Vilagarciana, no tengo palabras. Creo que la acogida que tuvimos de público fue superior a lo que esperábamos y sobre todo me sentía sumamente arropada por todos ellos. Es que ante todo somos amigos y eso trasciende a lo que hacemos en el escenario.

Somos amigos. Yo hoy, por ejemplo, traigo un broche que me regaló Montserrat Martí Caballé, que es de su madre. Es que para mí su madre fue una de las grandes, insuperable, su trayectoria personal y su trayectoria como cantante. Como soprano es una referencia. Estar con gente y estar con personas, sobre todo de ese nivel humano y que habla de su madre, pero que su madre era quién era, o de Simona, que habla de su abuelo y era quién era, que era Pavarotti, o de Cecilia la Villa Verganza, que su madre era la gran Teresa Berganza.

¿Qué voy a decir? Es que yo soy de Carril y nunca pensé llegar hasta aquí. Es un trabajo asiduo. Creo que fue paso a paso, como las hormigas, cuando dices tú vas construyendo, te caes. Pero es que caerse es bonito si te sabes levantar y cuando te levantas tienes que seguir y no parar. Hoy en día tampoco paro, ¿eh? Ya tengo en la mente otras cosas. Todas son grandes cosas, todas. No puedo decir que son cosas pequeñas, incluso de gente que aquí hay grandes músicos hoy en día. Te estoy hablando de la gala, pero es que la gala es todo. Es el después, no se acaba todo en una gala, eso no hace una carrera. La carrera la hacen pasos pequeños y vas construyendo un camino, y eso es lo bonito.

Has colaborado con formaciones como la Real Filharmonía de Galicia o la Orquesta Nacional Portuguesa entre muchas otras. ¿Cuál ha sido el reto más grande de cantar con estas orquestas?

Conocer grandes directores. Siempre estás aprendiendo formas de trabajo. Todo eso ayuda a que tu carrera siga adelante. Detrás de la Orquesta Nacional Portuguesa, del São Carlos, cómo se trabaja la ópera, giras que traen, y todos los días conoces gente, cultura, que es importantísimo, te enriquece.

Sí hay una orquesta que, la verdad, para mí tuvo mucha trascendencia. Fue Experión 21 en la Catedral de Santiago, la orquesta de los instrumentos del Pórtico de la Gloria, porque yo canto en la Catedral de Santiago en el coro de capilla desde hace algunos años. Los mejores músicos del mundo con el sonido de los instrumentos y de las réplicas del Pórtico de la Gloria. Carlos Núñez, Abraham Cupeiro, conocer el Códice Calixtino, el sonido de esos instrumentos con esa música del Códice Calixtino. La trascendencia que tuvo en mí y sobre todo me llenó, me llenó como gallega e irrepetible, irrepetible ese concierto. Creo que fue uno de los momentos mágicos de mi carrera.

 

En las fiestas de San Roque de este año 2025 actuaste junto a Ainhoa Arteta en A Sunqueira. ¿Cómo fue esa experiencia para ti?

La experiencia fue inolvidable. Yo conocía a Ainhoa Arteta, cantara con ella en Zamora con Luis Santana. Me la había presentado Luis Santana, que le tengo que agradecer muchísimas cosas y siempre está presente porque aparte que somos muy buenos amigos, compañeros y compartimos escenario, y lo vamos a volver a compartir en unos días. Es que al final somos personas normales, cenamos, comemos, tomamos un vino, nos sentamos y disfrutamos de la música.

En ese disfrute, cuando se disfruta en el escenario y se reúnen todas esas condiciones, el público siente que es verdad y participa de esa verdad. Y eso es lo importante de estos espectáculos, porque pueden ser fríos, incluso si tú no tienes todas esas connotaciones, y nosotros somos amigos. Nos arropamos en el escenario. Yo me sentí sumamente arropada. Claro, cuando tú te mueves con gente de este calibre, con estos grandes artistas, yo me sentía un poco más pequeña, puede ser humildemente hablando. Ellos hacen que eso no sea así, siempre están ahí arropándote.

Esa es la calidad humana de esta gente. Para mí son amigos. Vamos a tomar algo y hablamos con esta naturalidad, ¿no? Ir de estrellas sería aburridísimo. Una vez que salimos del escenario y nos ponemos las zapatillas, como decimos de andar por casa, somos gente normal y corriente. Ahora sí, en el escenario, es una pequeña transformación porque estamos trabajando y el público está ahí y tienes una responsabilidad, claro que sí, pero después es normal y corriente todo. Ainhoa estuvo en el Metropolitan, tiene una carrera internacional tremenda, entonces hay un respeto tremendo, pero nos respetamos todos en conjunto. No puedo decir que cada uno de nosotros no sienta el respeto del compañero. Somos grandes compañeros y grandes amigos. Simona, gran amiga. Monse, es que nos queremos. Es que hablamos, para mí es una amiga como Luis. Somos amigos y un gran pianista como Víctor Carbajo, que es todo un lujo. Un equipo es un equipo de gente y en ese equipo funciona bien porque entre nosotros funcionamos bien a nivel humano. Eso es lo más grande cuando vas a un escenario.

Tu repertorio incluye Zarzuela Gallega. ¿Qué valor tiene para ti? ¿Cómo la combinas con otras vertientes del canto lírico?

Tiene Zarzuela Gallega, tiene Balada Gallega. Tengo la honra de hace muchos años. Llevo 25 años ya con mi pianista aquí, que es Alejo Moedo, uno de los grandes estudiosos del repertorio gallego, con Javier Jurado, doctor en artes escénicas y catedrático y muchas cosas más del Conservatorio Superior de Vigo, dedicado exclusivamente a la investigación de la música y de gallega, de la balada y de la zarzuela gallega. De alguna manera, a través de ellos, llevo trabajando con ellos bastantes años.

A donde voy, a Zamora o a donde sea, procuro llevar mi repertorio y que canten en gallego, porque aquí cantaron en gallego, y Ainhoa Arteta también cantó. Creo que es una riqueza y es patrimonio, lo digo así con la boca grande, de todos los gallegos. Personas e investigadores como Alejo, como Javier Jurado, le dedican tantas horas y me lo hacen llegar a mí. Yo puedo ponerle voz a estas grandes obras. Son de una belleza que en cualquier sala de conciertos están al nivel del lied alemán o de la chanson francesa. No podemos más que presumir de nuestros grandes compositores, de nuestros grandes letristas y poetas. Yo soy de Carril y Rosalía con Carril tiene esos lazos donde venía a veranear. 15 días antes de morirse estuvo en Carril porque veía el mar de Carril. Nuestra avenida se llama Rosalía de Castro, esta gran avenida. Las letras gallegas y yo tengo que pasearlas a donde voy, y me enorgullece hacerlo.

Este año estás actuando en diferentes localidades con un espectáculo junto con otros artistas de alto nivel. ¿Podrías contarnos cómo surge la idea de este espectáculo y cómo está siendo su acogida?

La acogida es que hacemos llegar la lírica a gente que no tuvo acceso o no tuvo medios de ir a grandes teatros. Hacemos llegar estas voces en directo y la lírica de intérpretes internacionales. La gente llena los espacios, son miles de personas. Estamos hablando que llenamos en 4.000 personas, 3.000 personas. Llenas y queda gente fuera, y disfrutan de esos momentos. Eso es magia.

Este espectáculo surgió sin grandes pretensiones. Sitios pequeños como Cotobade, por ejemplo, que vaya Simona Pavarotti, que vaya Montserrat Martí Caballé, Luis Santana, que estemos y que todo el pueblo esté allí, que vengan de todos los sitios y que disfruten y te ofrezcan sus casas. Eso es lo bonito de este espectáculo. Lo demás ya está en los teatros, hay otro tipo de público que pudo acceder. Yo me acuerdo de ese día, de ese día que fuimos a Cotobade y que al final acabamos en casa de una señora maravillosa que se llamaba Carmucha, que nos cambiamos allí, que nos ofreció su casa, que estaba en fiestas con su familia. Qué mejor camerino. Eso es lo bonito. Así somos nosotros. Es lo que te llevas. No hay nada impostado. Es la naturalidad.

O Baiona, que estuvimos en una iglesia maravillosa, en la basílica Santa María, y se llenó. O Aldán. A mí me pareció de los sitios más maravillosos que pudimos cantar. Mejor escenario que el puerto con el mar de fondo. Es que eso es magia. Al final no necesitas más, solo el público y disfrutar de ese momento.

Hablando sobre el día a día y los ensayos, ¿cómo es tu rutina de preparación vocal, técnica y mental antes de una gran actuación? ¿Tienes rituales o hábitos que contribuyen a tu rendimiento?

Sí, sí. Yo necesito un momento de soledad porque lo necesito. Voy a trabajar con un instrumento que es un instrumento vivo, que es mi voz. La voz es un instrumento que depende de que tú te llevas todo contigo, te llevas las presiones del día a día, como si te duele un dedo, como cualquier cosa, cualquier vivencia, todo eso va contigo. Entonces, necesitas ese momento de relajación y de tu mente y de tu disposición hacia el trabajo que vas a realizar. Cuando sales a un escenario, hay muchísima gente que está detrás de ti, desde las luces hasta el sonido, hasta lo más mínimo. Tienes una responsabilidad.

En esa responsabilidad, si vas a trabajar con un instrumento que necesita estar al 100%, tu respiración tiene que estar al 100%, tu mente tiene que estar y tu disposición de tu concentración. Yo lo necesito. Un instrumento como el nuestro tiene que estar dispuesto a trabajar todo el día. Somos músicos desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. La música es una forma de vida. Si aún encima llevas un instrumento vivo, yo me pongo las zapatillas y soy cantante y soy músico, porque lo primero que hago es controlar que mi voz esté en su sitio, mi sonido. Los ejercicios son como el que se lava los dientes. Ya no concibo levantarme la mañana sin antes saber que mi sonido está en su sitio, mi voz está y esos pequeños ejercicios para que el día a día no sufra mi instrumento.

Sí, tenemos esos pequeños rituales, y cada uno tiene los suyos. Puedo decirlo, que yo trabajo con gente de alto standing de la música. Antes de empezar un espectáculo, somos para grabar, porque vamos cada uno con su historia. Me voy para mi sitio, el otro, pero siempre pendiente de que cada instrumento funciona. Tienes tu mente y tienes que de alguna manera prepararte, y cada uno necesita sus rituales.

Mirando al futuro, ¿cuáles son tus próximos proyectos a medio plazo?

Siempre tenemos proyectos. Acaba de estrenarse San Simón, la película. Allí estuve con Fernando Buide, que es amigo también y compositor. Se hizo la banda sonora. Dentro de la banda sonora tenemos ese pequeño lugar con un grupo de gente. Lola de Que fue también del fallado de la memoria puse la voz con Alejo. Están ahora mismo pasando por las salas. Proyectos: aquí hay grandes músicos. Tengo que nombrar a Pablo Vidal y a Clara Pino que están ahí, Alberto Avendaño que también me pidió unas pequeñas colaboraciones. Tenemos la suerte de que se afincara aquí en Vilagarcía.

Todos son grandes proyectos. Ahora, marcharme a Zamora y estar con Luis porque ya tenemos pensado un espectáculo para el verano con Ópera Conerry y otra gira con Simona Pavarotti y Montserrat Martí Caballé y Luis. Una zarzuela está ahí pendiente. Siempre tienes algo. La Catedral de Santiago, algo también habrá. Soy una mujer que poco a poco todos los días me ilusiono con algo y todos los días estás ahí indagando con las bandas de música cercanas que también me propusieron algo. Sinceramente, creo que este año va a ser bonito también porque eso es lo bueno, vas haciendo pequeñas cosas, pero todo suma, no hay pequeñas cosas tampoco. Hay proyectos y todos tienen algo especial.

Y para finalizar, ¿qué mensaje te gustaría transmitir a los aficionados del mundo lírico?

Me gustaría que en las sociedades filarmónicas siempre se tuvieran en cuenta los artistas de proximidad. Que la voz es la panacea de los instrumentos. Que haya más ópera, que haya más zarzuela.

Vilagarcía es una de las ciudades musicales, siempre tuvo esa tendencia. Muchos coros de los que yo formé parte hicieron que en mi vida fuera una singladura. No quisiera dejar de nombrar todos los coros que hay desde el Cortegada, el Liceo, a todos ellos, todos y cada uno de ellos. Que se tuvieran en cuenta, que hubieran muchísimos más espectáculos, que no se dejara de apoyar la música y que con la música la sociedad siempre sería muchísimo mejor.


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