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Entrevista a Ryan Hamm

Daniela De Amorín - redacción revista eSmás | revista eSmás Santiago Nº3 - Otoño-Invierno 2020

Premio Empresario del año 2020 por la Revista eSmás (Fundador y Profesor de la Academia Ryan English)
Entrevista a Ryan Hamm

La revista eSmás Santiago quiere mostrar su agradecimiento a los empresarios de nuestra ciudad con la creación de los Premio Empresario del año 2020. Este año hemos decidido otorgarle el galardón al fundador de la Academia Ryan English, un centro de idiomas que lleva casi una década formando a los santiagueses. Miles de alumnos han pasado por estas aulas para aprender idiomas bajo un método propio y revolucionario, con profesores nativos, grupos reducidos y un enfoque principalmente práctico.

 

Este premio se otorga como reconocimiento al visionario y ambicioso proyecto emprendido por Ryan Hamm, natural de Washington y licenciado en filología hispánica y periodismo. Pero también por su capacidad para adaptarse a las circunstancias derivadas de la crisis del coronavirus. Durante el confinamiento, el profesor y empresario no dudó en seguir formando a sus alumnos de forma telemática para no retroceder en el aprendizaje. Además, con el inicio de la nueva normalidad realizó una gran inversión en el centro con la colocación de mamparas, la ampliación de aulas y la mejora del sistema de ventilación para crear un entorno seguro para alumnos y trabajadores.

 

Vamos a comenzar por tus inicios Ryan. Eres natural de Virginia licenciado en filología hispánica y periodismo. Te graduaste en la Universidad de Mary Washington en 2002. ¿Cuando surgió tu interés por esta lengua extranjera?

Desde muy pequeño la verdad. Cuando tenía 11 o 12 años empecé a tomar clases de español y de francés en el colegio y me encantó. Empecé a tener interés por otras lenguas, especialmente románicas, y finalmente decidí estudiar español.

Hiciste un doble grado en filología hispánica y periodismo. En un principio te centraste más en el ámbito periodístico, de hecho trabajaste en el periódico semanal de la universidad. ¿Por qué dejaste a un lado esta profesión y apostaste por la formación?

Yo estaba trabajando en las dos cosas a la vez. En Nueva York yo estaba trabajando en una agencia de publicidad y también dando clases de inglés y me di cuenta que tenía más vocación y más interés por la enseñanza.

En el 2007 te graduaste por la New York University en el campus Madrid con un máster en lingüística española y traducción. ¿Qué te trajo al otro lado del charco?

Yo quería un cambio. Yo nunca había hecho un año en el extranjero y tenía muchas ganas de viajar, estaba en el punto de que quería hacer un cambio. Y entonces yo encontré este programa de estudio en el extranjero y tenía dos opciones. La primera era ir a Buenos Aires y estuve a punto de ir, lo cambié a última hora por España que era la segunda opción. Al final elegí venir aquí porque pensé que iba a ser solo un año y quería aprovechar que venía a Europa para visitar varios países, pero al final ya ves que me quedé definitivo.

Una vez en Madrid, mientras hacías el Máster trabajaste como profesor privado pero también como profesor asociado de inglés para el Ministerio de Educación. ¿Cómo fueron tus años en la capital?

Lo disfruté mucho. El primer año fue más difícil a nivel de estudio porque tenía el máster y también estaba trabajando dando clases particulares entonces estuve muy ocupado. Lo que sí me sirvió para conocer muy bien Madrid porque tenía alumnos en cada sitio de Madrid, fui dando clases particulares por toda la ciudad y la experiencia fue muy buena. Después de estar un año allí me quise quedar otro año, la verdad que llevaba tres días en Madrid y ya me di cuenta que iba a querer quedarme más Como quise quedarme más tiempo cogí el programa del Gobierno para ser auxiliar de conversación en un colegio de primaria de Alcobendas porque era la opción que tenía de tener trabajo así asegurado y así me pude permitir estar un año más. Madrid me encantó, la forma de vida me encantó. Aproveché también para viajar por Europa, especialmente el primer y el segundo año porque con Barajas ahí hay muchas facilidades, pero también viaje mucho por España, aproveché para ir a País Vasco, Andalucía...

¿Qué fue lo que más te sorprendió cuando llegaste a España? ¿Cómo fue esa adaptación a nuestra cultura?

Lo que más me sorprendió lo cómodo que estaba, es un país en el que es muy fácil adaptarse para un extranjero. La gente es muy abierta y el estilo de vida es muy agradable.

En el verano de 2009 te viniste a vivir a Santiago de Compostela. ¿Por qué decidiste dejar la capital por Galicia?

Pues con el programa con el que estuve en Madrid solo podías estar un año, después tenías que coger otra región, entonces cogí Galicia porque quería conocer esta cultura.

Un par de años después, con toda la experiencia que ya habías recopilado, creaste tu propia academia de inglés: la Academia Ryan English. ¿En qué se diferencia tu método de trabajo del de otros centros?

Yo no quería una empresa realmente. Yo quería un local para dar mis clases de inglés. Esa es la clave, solo quería poder enseñar y dar mis clases, yo no esperaba que iba a crecer así tan rápido. El primer año solo estuve yo y después fui cogiendo más profesores porque yo no podía asumir más alumnos y al final acabamos siendo 7 profesores. Pero realmente sigue siendo muy familiar. Todos nos conocemos, muchos son primos, hermanos, niños que vienen de los mismos colegios... entonces el ambiente es muy familiar.

¿Cuál es el perfil del estudiante de la Academia?

Antes teníamos clases para adultos también, pero después decidí centrarnos solo en dar clases a niños. Desde los 3 años a los 18 años. Lo bueno es que estos alumnos entran siendo muy pequeños y luego se quedan ahí a lo largo de los años. Tenemos a niños que llevan más de 10 años con nosotros y eso es lo más bonito y gratificante porque vemos como van evolucionando y aprendiendo hasta hablar con fluidez.

También tenéis un enfoque muy práctico.

Si, nuestro objetivo es que hablar el idioma sea algo natural y divertido, no nos gusta trabajar para sacar un examen o un título, lo que queremos es que aprendan de forma fluida. Luego cuando son mayores y están en el instituto pues sí que ofrecemos esa posibilidad, pero en un principio nos enfocamos en la otra parte.

No podemos evitar a hablar de la crisis del coronavirus, que ha supuesto un importante reto para ti como empresario. Cuando estalló la pandemia decidiste seguir impartiendo clases vía online. ¿Cómo fue este período?

Pues al principio lo vivimos como todos, no sabíamos que iba a pasar. El viernes se anunció el estado de alarma y yo el lunes ofrecí la opción de hacer videollamadas con los alumnos. Entonces todos los meses de confinamiento y hasta el mes de junio estaba todo el día dando clases por videollamada. La verdad es que empezó a haber mucho interés por parte de los padres y la experiencia fue muy buena porque había muchos alumnos que casi no conocía, porque sus profesores habituales eran otros entonces me sirvió para estar más con ellos, ver que tienen mucho más nivel del que creía y conocer a sus padres también porque muchos al ser muy pequeños estaban siempre acompañados por un familiar. Y al final para los alumnos también estuvo bien tener contacto con alguien del exterior.

Tras el confinamiento y a pesar de haber sufrido pérdidas económicas realizaste una gran inversión para poder convertir tus aulas en un espacio seguro para los alumnos y profesores. ¿Qué medidas tomaste?

Modificamos las aulas, las ampliamos y la configuración de los espacios. Ahora son menos espacios pero son todos más grandes y todos con mucha ventilación natural. Tenemos un patio que lo convertimos en aulas, le pusimos lona y calefacción y lo utilizamos para dar clases a los más pequeños. Niños de 3 y 4 años que no aguantan la mascarilla entonces así estamos al aire libre. Pero te digo que al final ellos lo llevan mejor que nadie. Los niños se adaptan muy bien y son muy responsables con la mascarilla. Luego también pusimos mamparas de separación en cada sitio. Cuando inauguramos la escuela reformada en septiembre invitamos a todos los padres a ver las instalaciones y la verdad se quedaron muy tranquilos y agradecieron mucho el esfuerzo.

La Academia no ha parado de crecer en los últimos años. ¿Cuáles son tus objetivos a corto y largo plazo?

Ahora mismo solo estoy pensando en acabar este año lo mejor posible. Más allá de este curso no soy capaz, hay que ir viendo poco a poco.

Por último, a todos aquellos que siempre hemos querido aprender un idioma ¿qué mensaje o consejos nos darías?

Yo lo que digo es que se puede hacer mucho más que solo clases. Los adultos muchas veces se centran en ir a clase y ya está pero hay muchas cosas. Ver series y películas, escuchar canciones y analizarlas, son cosas que ayudan mucho pero a la gente le suele dar pereza. Las clases son importantes, pero hay muchas cosas que se pueden hacer fuera.



 

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