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Historia de Santiago

Redacción revista eSmás | revista eSmás Santiago Nº3 - Otoño-Invierno 2020

Inicio de la Ciudad.
Historia de Santiago

Santiago de Compostela es una ciudad milenaria. El lugar donde actualmente se asienta la capital gallega era conocido en antaño como el monte Libredón. Las excavaciones arqueológicas realizadas a lo largo de la historia han avalado la creencia de la existencia de un asentamiento romano cuya vida se prolongaría hasta el siglo VII.

Seis siglos antes (durante la primera centuria) se habría levantado junto al enclave un mausoleo donde los discípulos del apóstol Santiago, Teodoro y Atanasio, habrían enterrado sus restos.

Los restos del Apóstol Santiago

Según cuenta la leyenda oral, Santiago había predicado en el "finis terrae" hispano y sufrido martirio tras su regreso a Palestina. Sus discípulos habría desembarcado en Iria Flavia, a veinte kilómetros de Libredón, con el cuerpo decapitado de Santiago para enterrarlo en un arca de piedra ubicado en el monte. ¿El motivo? Sus seguidores habrían querido traer su cuerpo a este lugar, el más lejano donde evangelizó.

El nacimiento de Santiago de Compostela como ciudad se remonta a los primeros años del siglo IX. Probablemente fue en el año 813 cuando el obispo de Iria Flavia, Teodomiro, examinó el mausoleo por indicación del eremita llamado Paio, que vislumbró cómo unas luces o estrellas unas ruinas de una necrópolis antigua.

Tras inspeccionar el terreno, Teodomiro identifica los restos del sepulcro iluminado como los del Apóstol y comunica el descubrimiento al monarca del reino astur-galaico, Alfonso II.

La fundación de Santiago de Compostela

Precisamente, el rey figura como el primer peregrino que asentaría las bases del que más tarde sería conocido como Camino Primitivo, puesto que al recibir la noticia emprendió el viaje hacia Santiago. Su llegada supone la creación de la primera iglesia y ordena construir un monasterio para los monjes que deberían custodiar el templo y los restos del Apóstol: el monasterio de San Paio, en la actualidad residencia de las monjas de clausura.

La fundación de la ciudad se data en el año 830. También se construye la primera iglesia de Santiago, un sencillo templo que acogía en su interior el mausoleo de época romana. La primitiva iglesia, consagrada en el año 834, permanecería en pie tan solo cuatro décadas, ya que en el 874, y tras peregrinar a Santiago, el monarca Alfonso III ordena construir una mayor. Este segundo templo se levantó con muros de mampostería y previo a la actual catedral.

 

Por aquel entonces, la ciudad ya empezaba a consagrarse como destino de peregrinación en Europa. Los caminantes, conocedores del milagro, empezaban a acercarse al lugar para visitar los restos del apóstol y el primer templo ya comenzaba a quedarse pequeño. Las continuas visitas a la ciudad estaban consolidando el crecimiento de la urbe, atrayendo diversas riquezas que pusieron a Santiago en el foco de la península.

 

De hecho, esa fue la razón por la cual el caudillo musulmán de Al Ándalus, Almanzor, arrasó la ciudad en el año 997, aunque respetando el sepulcro apostólico.

Tras este hecho y, a partir de la reconstrucción del núcleo y del propio templo, tiene lugar la expansión urbana de Santiago. Se levantan unas murallas fortificadas que definen el contorno de la ciudad histórica, configurando los cimientos de la maravillosa ciudad que conocemos a día de hoy.

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