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La calle del Cristo en O Castro

Manuel Suárez Fuentes | Revista eSmás Vilagarcía Nº 16

En O Castro se encontraba el "Hospitalillo de San Juan", por aquel entonces también consistorio
La calle del Cristo en O Castro

  Cesión de fotografías: A Vilagarcía Antiga



 En O Castro se encontraba el "Hospitalillo de San Juan", por aquel entonces también consistorio. Se debe su nombre, bajo la advocación de San Julián, a alguna concomitancia con la "Orden de San Juan de Jerusalén", nacida para atender las peregrinaciones al Santo Sepulcro, que tantas instituciones benéficas llegó a tener en España para proteger las peregrina ciones a Santiago. El hospital tenía cuatro camas. Aclaro que así lo dicen los documentos de la época, además de explicar que tenía únicamente "siete mantas y ocho sábanas, algunas ya muy gastadas". Este documento es del año 1610 y está escrito por D. Jerónimo del Hoyo, visitador y Cardenal de Santiago, que cuenta además que "la feligresía de San Baya de Arealonga" (denominación de nuestra parroquia) "tenía 42 feligreses"... bien pocos y no mucho para el Hospitalillo, teniendo en cuenta que por entonces había otro en Carril y otro más en la isla de Cortegada con el mismo fin que el que estamos comentando.

Su última reparación data de 1791, pero ya a principios de 1820, merced a un acuerdo del cura párroco, del procurador síndico y del Alcalde Mayor, que en ese momento era D. Froilán Francisco de Cobián, "se acuerda sacar a pública subasta el terreno correspon diente al hospital y también la finca de la capilla y la capilla del hospital, que está en calle del Castro". Fue comprado por el inglés Jorge Pedro Thank por "3.000 reales de vellón".

La capilla del hospital se conservó hasta hace pocos años. Fue derribada para construir un nuevo edificio. La finca de la capilla a la que hace referencia el documento antes citado hace años que desapareció. En ella estuvo ubicado, en un antiguo galpón, eI primitivo matadero municipal de Vilagarcía. Hoy en día, en su lugar se levanta un edificio con galería comercial.

La capilla del hospital estaba pues en la calle del Cristo, haciendo esquina con la salida de la calle del Desengaño, que lleva este nombre por que su entrada estaba por el lado que hoy da a la plaza que se utiliza como aparcamiento -entre las casas correspondientes al barrio del Castro y la calle Arzobispo Lago-, plaza que antes no existía por que era marisma y que al penetrar por ella da la impresión de que es una calle sin salida, hasta que se descubre que tiene salida a la calle del Cristo; que transcurre en paralelo.

Dentro de la capilla había un Santo Cristo que fue donado en 1645 por Don García Romero y su esposa, Dña. Dominga Fernández, como agradecimiento por la salvación de su hijo primogénito de un naufragio durante una tormenta. A esta capilla acudían los marineros y se encomendaban al Cristo implorándole "buen aire" para ir y volver. La imagen que tenía en un principio la capilla era muy humilde de ahí que Dña. Dominga prometiese que si su hijo aparecía sano y salvo donaría una buena imagen y, además, la gran cabellera que la dama poseía para ponérsela al Cristo. Así lo hizo. Encargó la imagen al escultor santiagués Juan Hortas, apodado "O Xoven" y ofreció su pelo para que el artista se lo colocase a la imagen. La imagen se hizo muy popular y la gente la conocía como el "Santo Cristo del Buen Aire".


Cuentan los documentos que todos los marineros de esta zona se encomendaban al Cristo de la Capilla del Hospital y que los que fueron al Río de la Plata con la expedición de D. Pedro de Mendoza en la conquista de América se llevaron una réplica exacta de la primitiva imagen del Santo Cristo.

Los marineros que se incorporaron a la expedición en el sur de España también llevaron consigo una imagen, que decían correspondía con "Nuestra Señora Santa María del Buen Aire".

Llegados al Río de la Plata fueron desembarcadas las imágenes del Cristo y de Nuestra Señora y construyeron una capilla a la que se acercaban para pedir "buen aire" los marineros españoles cuando tenían que salir a la mar. Como eran dos imágenes con el apelativo de "Buen Aire", la  capilla comenzó a conocerse como el nombre de "Capilla de los Buenos Aires", con lo que más tarde se dio nombre a la ciudad homónima: Buenos Aires.

A principios del año 1700, cuando D. Antonio José de Mendoza, marqués de Vilagarcía, fue nombrado Virrey del Perú por el primer rey de la Casa de Borbón en España Felipe V, sus marineros de esta zona se llevaron una réplica de la imagen, que por ese tiempo tenía la capilla de nuestro hospitalillo.

El 27 de abril de 1820 se cerró el hospitalillo y de común acuerdo con el cura párroco de nuestra iglesia D. Manuel Fernández Batallón y el alcalde Don Froilán Francisco de Cobián decidieron que esta imagen del Cristo con pelo natural pasase a la Parroquia de Vilagarcía.

Hoy en día se puede ver, conservada tal cual, en la Sacristía de la iglesia Santa Eulalia. Esto es lo más destacado de la calle que aún ahora se denomina Calle del Cristo. Esta devoción al Santo Cristo causó impacto en toda la villa y ya en el siglo XVlll se levantó un cruceiro de piedra enfrente de un camino pasándose a denominar con el nombre que perdura aún en la actualidad.

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