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La importancia de la revisión auditiva

Redacción revista eSmás |

 

El Rincon de la Salud
La importancia de la revisión auditiva

A pesar de la importancia que se da al hecho de poder oír correctamente, el oído es uno de los sentidos que menos cuidamos. Según el I Estudio de hábitos de cuidado auditivo, el 89% de los españoles coincide en que presta poca atención a sus oídos y sólo un 10% se revisa periódicamente su audición. De hecho, 2 de cada 10 españoles afirman no haberse hecho nunca una revisión, ni siquiera con el médico de cabecera, siendo el caso más preocupante el de los jóvenes (un 30%).

Los primeros síntomas:  Tener dificultades a la hora de seguir una conversación, no entender algunas palabras o escuchar la televisión a un volumen más alto de lo habitual son algunos de los síntomas que pueden alertar de un posible trastorno o pérdida auditiva. Prestar atención a estas señales se convierte en fundamental, especialmente si los afectados son personas mayores.
Uno de los principales riesgos que conllevan los problemas de audición es que pueden acabar desembocando en una situación de aislamiento, ya que influyen en el día a día y en las actividades más cotidianas. Según este estudio, un 76% de los españoles coinciden en que sufrir pérdida auditiva provoca problemas depresivos y de autoestima.

Vivir mejor con una buena salud auditiva:  Según el I Estudio de hábitos de cuidado auditivo, aproximadamente un 40% de la población mayor de 65 años sufre problemas de audición. Por ello, tanto la prevención como el diagnóstico y tratamientos precoces son fundamentales para reducir las consecuencias que provoca en el desarrollo de las personas.

Para conseguir un oído sano, se recomienda:

1.  Acudir a exámenes auditivos periódicamente, más aún si se presentan dificultades de escucha.

2.  Prestar especial atención a los niños que presenten problemas para comunicarse y que no suelan responder directamente a las preguntas.

3.  Tratar las infecciones de oído de manera precoz.

4.  No sobreexponerse a sonidos de gran intensidad de manera recurrente.

5.  Utilizar protección auditiva cuando se trabaje con equipos ruidosos.

6.  Mantener un volumen moderado en los dispositivos de música y ser prudente con su uso.

7.  Evitar el consumo de medicamentos ototóxicos sin prescripción ni supervisión médica.

8.  Hábitos de vida saludables: llevar una dieta sana y equilibrada y huir del tabaco.

9.  En piscinas y playas, utilizar protectores adaptados para evitar que entre agua en los oídos.

10.  No introducir objetos en los oídos y, por tanto, evitar el uso de bastoncillos de algodón.

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