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Obradoiro C.A.B.

Adrián Gondar | revista eSmás Santiago Nº 1

Hace 44 años que 29 amantes del baloncesto decidieron convertirse en los socios fundadores de un nuevo equipo del deporte en la ciudad
Obradoiro C.A.B.

 

Hace 44 años que 29 amantes del baloncesto decidieron convertirse en los socios fundadores de un nuevo equipo del deporte en la ciudad: el Clube de Amigos do Baloncesto Obradoiro. Cuatro décadas después de aquel momento, el Obradoiro vive su momento más dulce y ha conseguido algo prácticamente inaudito: que el fútbol no sea el deporte local con una mayor afluencia de seguidores.

Un ascenso meteórico

En sus inicios el equipo jugó en tercera división, desde la temporada 1970-1971, en el antiguo gimnasio universitario.
Poco tardó en ascender a segunda división y, en la temporada 1976-1977, ya había ingresado en una nueva categoría: la 1ª División B.
Tardaría otros cuatro años en subir de categoría hasta la entonces División de Honor. Ahí se mantendría hasta la temprada 1988-1989.

Y llegó la polémica

1990 es el annus horribilis de la historia del club. Tras una alineación irregular del Juver Murcia, el equipo inició una batalla legal que tendría consecuencias demoledoras. “A los estamentos federativos nunca les gustó que el equipo diese el salto y acudiese a la justicia ordinaria”, sentencia el administrador del blog ‘elobratienehistoria.com’, aunque ese no fue el pretexto oficial para el descenso. “El Obradoiro no abonó a tiempo y forma el aval exigido para competir en Primera B, aunque entregó una documentación que evidenciaba que iba a hacer frente a esa cantidad” de 10 millones de pesetas.

El plazo terminaba el 4 de julio, se prolongó hasta el día 20 y el pago se realizó el día 23. La Federación Española de Baloncesto “ya se había reunido dos días antes para decidir la exclusión”, la formación presentó una demanda en septiembre y el juzgado madrileño le dio la razón en marzo del año siguiente: “fue excluido de la competición sin causa justa”, dictaba la sentencia.

 

Pese a la readmisión, “el prestigio del club se vio dañado a todos los niveles”, declara el bloguero. “En la temporada 90/91 tuvo que competir en categoría autonómica, lo que supuso un importante perjuicio y un varapalo para la afición”, asegura. En la restitución, a los problemas de prestigio se le sumaron los económicos. “En el verano de 1992 estuvo a punto de ser entregado a la Federación, lo que supondría su desaparición, pero la gestora dirigida por José Ángel Docobo y José Ramón Mato aparecieron y gracias a ellos existe el Obradoiro”, afirma.

Hasta 2009 el club no tuvo la oportunidad de volver al lugar que por derecho le correspondía: la plaza en la ACB. Una más que merecida recompensa después de casi dos décadas luchando. 

Un equipo renovado desde los cimientos

Además de la alineación que llena el estadio en todos sus encuentros, el club cuenta en la actualidad con 7 equipos de base. El primero, de pre-mini básquet, tiene 10 jugadores, mientras que en la categoría de mini básquet hay dos equipos: de primer año, con 9 jugadores, y de segundo año, con otros 10, tal como cuenta el coordinador de las categorías de base del club, Jose Ángel Rivera “Mozan”. 

El equipo infantil, con 9 jugadores (7 de primer año y 2 de segundo), juega en la segunda división local. En la misma división local juega el cadete: 14 jugadores (9 de primer año y 5 de segundo) que han finalizado la competición en quinto lugar, y que “este mismo fin de semana ha comenzado a jugar la denominada Copa Primavera”, declara Mozan.

Las dos últimas categorías son las de junior y sénior. Doce chavales son los que componen el primero de ellos, seis de cada año, compitiendo en la segunda división de la liga local y disputando, al cierre de edición, la liga de clasificación del quinto al octavo puesto. Más categoría ha adquirido el sénior, “milita en la segunda división nacional de la liga gallega”, señala Mozan, en el grupo sur.

 

Consolidación 

La remontada histórica del Obradoiro, aunque les haya dado una importante notoriedad, no lo es todo. Todavía se tienen que derribar varios obstáculos, aunque el comienzo está sembrado. “Teñen que seguir na mesma liña na que están a facer as cousas”, señala la periodista deportiva Silvia Castiñeiras, de Correo Televisión. “Que adapten o equipo ás súas posibilidades económicas, apostando por xogadores que estean adaptados ao presuposto do club e ofrezan bo rendemento e, sobre todo, implicación”, declara. La periodista no ve preciso un cambio en el cuerpo técnico, ya que en su opinión “son una peza clave na progresiva consolidación do club na máxima categoría do baloncesto”, aunque sí cree necesario que la directiva siga empleando todos sus recursos para “consolidar o club como tal, como unha entidade seria”.

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