Logo de la empresa

Prevención de la enfermedad periodontal

Redacción revista eSmás | revista eSmás Vilagarcía 52 Primavera 2026

Prevención de la enfermedad periodontal
Prevención de la enfermedad periodontal

La enfermedad periodontal es una patología crónica que afecta los tejidos y estructuras de soporte del diente, constituyendo uno de los problemas más importantes de la salud oral en adultos. Su característica principal es la inflamación de las encías que, si no se trata a tiempo, puede desencadenar la pérdida de hueso alveolar y, en última instancia, la pérdida de las piezas dentales. Comprender esta enfermedad y, sobre todo, aprender a prevenirla, es fundamental para mantener una boca sana a lo largo de la vida.

La periodontitis comienza generalmente como una inflamación leve de las encías, conocida como gingivitis, que se manifiesta con enrojecimiento, sangrado al cepillarse y mal aliento. Si no se corrige, la infección progresa hacia los tejidos más profundos, afectando el ligamento periodontal y el hueso que sostiene los dientes. La pérdida ósea progresiva es irreversible y puede clasificarse según su severidad en estadios, del I al IV, y grados de progresión, de A a C. Este sistema permite a los profesionales determinar la gravedad de la enfermedad y planificar el tratamiento más adecuado para cada caso.

Es importante destacar que una vez que la enfermedad periodontal está instaurada, no tiene cura definitiva. El objetivo del tratamiento es controlar la infección, detener la progresión del daño y mantener la boca estable. Los tratamientos periodontales incluyen limpiezas profundas, raspado y alisado radicular, terapias con antibióticos locales o sistémicos y, en casos avanzados, cirugía periodontal. La elección del tratamiento depende del estadio y grado de la enfermedad, así como de factores individuales del paciente, como hábitos de higiene y tabaquismo.

Sin embargo, la mejor estrategia para combatir la enfermedad periodontal no es tratarla, sino prevenirla. La prevención es la clave y se basa en una combinación de cuidados diarios y visitas regulares al dentista. Mantener una adecuada higiene oral, mediante el cepillado correcto, el uso de hilo dental y colutorios, ayuda a eliminar la placa bacteriana responsable de la inflamación. Además, una alimentación equilibrada que limite el consumo de azúcares y favorezca nutrientes esenciales para los tejidos dentales contribuye a la salud periodontal.

Otro aspecto crítico en la prevención es evitar factores de riesgo como el tabaco, que aumenta significativamente la probabilidad de desarrollar periodontitis y dificulta la respuesta al tratamiento. Las revisiones periódicas permiten al profesional detectar signos tempranos de la enfermedad y actuar antes de que el daño sea irreversible. En estas visitas, se realizan limpiezas profesionales y se evalúa la salud de encías y hueso, ajustando las recomendaciones de higiene según las necesidades de cada paciente.

La enfermedad periodontal es una afección grave que puede comprometer la salud bucal y general si no se controla. Aunque existen tratamientos eficaces para detener su avance, la prevención sigue siendo la herramienta más poderosa. La combinación de hábitos de higiene, alimentación saludable, control de factores de riesgo y visitas regulares al dentista asegura una boca sana y reduce significativamente el riesgo de pérdida dental a largo plazo. La clave está en actuar antes de que la enfermedad se instale y mantener la constancia en los cuidados diarios, garantizando así la salud de los dientes y encías durante toda la vida.


Anunciantes en el número actual la revista eSmás:


Scroll to Top