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Purita Ramos Moure, pianista centenaria

Daniela De Amorín | revista eSmás Vilagarcía Nº26 Otoño 2019

 

Esta pianista de profesión es vecina de Vilagarcía y celebró este mismo año su 100 aniversario. La Guerra Civil le truncó la posibilidad de estudiar en el conservatorio, pero la ilusión por convertirse en profesora de piano.
Purita Ramos Moure, pianista centenaria

El arte no entiende de edades. Es la lección de vida que nos da Pura Ramos Moure, vecina de Vilagarcía y pianista por convicción. Con 100 años recién cumplidos, esta artista monfortina de nacimiento pero vilagarciana de adopción, mantiene intacta su pasión por la música. “Claro que perdí habilidad pero sigo tocando cada día, es mi vía de escape”, asegura la pianista.

Pura nació en Monforte de Lemos el 19 de junio de 1919. A los seis años se quedó huérfana y fue criada por sus abuelos, que muy pronto la metieron en el colegio donde empezó a tocar el piano. Sin embargo, su pasión por este instrumento no fue fortuita, pues tenía la influencia de su hermana mayor que era profesora de piano. Pura quería seguir sus pasos y estaba decidida a estudiar música, pero sus deseos se truncaron con el estallido de la Guerra Civil. Corría el 1935 y los conservatorios en España eran muy escasos, solo había en las grandes ciudades como Madrid y Barcelona. Su grupo de clase preparaba un viaje para examinarse y obtener la titulación oficial, pero la profesora que los llevaba finalmente se echó para atrás por la situación que se estaba viviendo en el país. “Las cosas ya estaban muy revueltas, menos mal que no fuimos y que la guerra nos pilló aquí”, señala la monfortina. Y es que la guerra, precisamente, le pilló en Vilagarcía, cuando una hermana casada que vivía aquí la acogió cuando la situación ya era límite.



Purita Ramos Moure estaba a punto de presentar el examen del conservario cuando estalló la Guerra Civil, momento en el cuál se mudó a Vilagarcía con su hermana mayor



Purita Ramos de jovenA pesar de las complicaciones, Purita no perdió la esperanza de dedicarse a la música. Se afianzó en Vilagarcía, donde empezó a impartir clases de piano en su propia casa. Era una cuestión de pura vocación. “Para mí enseñar siempre fue una diversión y un sentimiento profundo de querer trasmitir lo que yo sabía, no lo hacía por ganar dinero”, insiste la pianista. Pero su actividad musical no estuvo restringida a la educación, también se dedicó a componer canciones, dirigir zarzuelas en teatro e incluso llegó a tocar en la radio acompañada por Gustavo Freire, uno de los mejores músicos gallegos y todo un referente para Purita. Aunque si hay alguien a quien ella admire ese es Chopin, cuyas melodías continúa disfrutando al frente del teclado.

Pura Ramos Moure con el Conde de LuxemburgoCon sus actuaciones recorrió gran parte de Galicia, pero Purita se asentó en Vilagarcía y nunca quiso salir de aquí. Fue la ciudad donde conoció a su marido, con quien formó una maravillosa familia que a día de hoy se divide entre Vilagarcía y EE.UU. Un total de tres hijos, cinco nietos y tres bisnietos que se reunieron recientemente en la capital arousana para celebrar el centenario de la cabeza de familia. “Amo esta ciudad, cada día es más bonita. Mira que he ido 6 veces a EE.UU y no hay nada que se le compare”, asegura la pianista. Cuando cumplió 80 años Purita se retiró de la docencia, aunque fue una decisión más por insistencia de su hijo que por necesidad. Porque si algo tiene Pura es vitalidad, frescura y una salud de hierro. Ni la guerra ni la edad pueden con la energía y el talento de esta artista vilagarciana.

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