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Saca provecho a tu terraza

Javier García | Revista eSmás Vilagarcía Nº 12

Al final, de lo que siempre se trata, es de que uno se sienta bien en su propia casa
Saca provecho a tu terraza
 
Cuando tenemos la suerte de que nuestro hogar cuente con una pequeña terraza urbana nos encontramos ante un gran dilema:

¿qué podemos hacer en este espacio?

La opción más habitual es la de comprar plantas, pero no no solemos hacerlo parándonos a pensar en si se van a aclimatar a la orientación del lugar.

Puesto que no son lo mismo una terraza orientada al norte que una situada al sur, deberíamos escoger unas plantas u otras en función de la luz solar y las corrientes de aire que reciba la zona. Tampoco podemos olvidarnos del crecimiento de las plantas: debemos tenerlo en cuenta a la hora de elegir recipientes que permitan que se desarrollen de forma correcta. En terrazas reducidas escogeremos especies de porte pequeño o mediano, para que no generen agobio visual ni físico, a no ser que sea esa nuestra intención.

Hoy en día tenemos en el mercado la opción de comprar diferentes recipientes: de barro, de resina, de plástico... Los de resina son una muy buena opción porque tienen poco peso y, además, cuentan con un tratamiento contra la radiación ultravioleta, lo que hace que no se degraden con el tiempo.

Otra buena alternativa serían los de madera que, si bien es un material más pesado, aporta un toque de calidez. Aunque estos recipientes estén tratados en autoclave, protegiéndolos de los insectos que se alimentan de la madera (los xilófagos) y también de los hongos, deberemos pensar en tratarlos con aceites específicos para este material y lasures a poro abierto al menos una vez al año.

Con el ambiente que vemos arriba queremos dejar constancia de lo que unas simples flores son capaces de producir. Por hacer una comparación, sería algo así como poner unas pinceladas de colores sobre un lienzo. Las macetas de terracota esmaltada en azul ayudan a crear las sensaciones de primavera, calor y bienestar. Al final, de lo que siempre se trata, es de que uno se sienta bien en su propia casa.

En esta terraza pequeña (aunque, según se mire, también podría ser considerado un balcón grande) se ha procurado romper el sentido de ciudad, pero dejando claro que nos encontramos en ella. Este efecto de doble paisaje se consigue gracias a las especies escogidas: el bambú y la yuca, en el sentido de la baranda, y un olivo en el lado izquierdo.

Estas plantas aportan verdor y, a la vez, no nos quitan nuestras vistas de la ciudad. Los contenedores de madera, por otro lado, aportan calidez.

Si estos los complementamos con el resto del mobiliario en el mismo material, la sensación cálida se incrementa.

 

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